El estudio
En 2020 realizamos una encuesta a las mujeres que vivían por encima de los 3500 m de altitud en los Andes. El proyecto inicial era recoger datos de todos los países andinos (Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina), pero por la COVID-19 solo pudimos visitar Argentina, Chile, Bolivia y Perú.
Por qué es importante
La menstruación o regla es mucho más que restos de tejido y sangre. Es en realidad un signo vital. Eso significa que puede ayudar a determinar el buen funcionamiento de todo el aparato reproductor y genital, así como detectar enfermedades que pueden afectar a todo el organismo (y no solo los genitales)—similar a la presión arterial u otros signos vitales.
En las grandes alturas hay menos oxígeno, y esto puede afectar a la salud (tanto de los residentes como visitantes). Queríamos saber si esto puede afectar a las mujeres en su ciclo y las características de su periodo menstrual. Como no existen datos, nos fuimos hasta allí para investigarlo.
El contexto
Visitar poblaciones andinas a más de 3500 m de altura no es una tarea sencilla. Viajamos en un vehículo que nos permitía llegar a todas aquellas poblaciones accesibles por tierra donde encontráramos mujeres residentes. Comenzamos el recorrido de los Andes por el sur, desde Chile y Argentina, para terminar en Colombia donde la montaña se divide en 3 cordilleras. Aunque nos adaptamos a la altura para poder trabajar, nunca nos imaginamos que una pandemia iba a interrumpir el proyecto, pero tristemente así fue.
Algunos datos
La muestra que conseguimos recoger fue de 136 mujeres de Perú, Bolivia y Argentina (a pesar de visitar poblaciones, no conseguimos participantes en Chile).
Las poblaciones que visitamos estaban a diferentes alturas (pero siempre por encima de los 3500 metros de altitud), la más alta se encuentra a 4700 m.
Los resultados
Aunque no pudimos recoger datos de todos los países, decidimos analizar los datos que pudimos recoger para publicarlos y aportar información valiosa que sirva como base de futuros estudios, con el objetivo de ayudar a las mujeres.
Se analizaron datos de 136 mujeres andinas que vivían entre 3500m y 4700m de altura en Argentina, Bolivia y Perú.
Los hallazgos revelaron una paradoja intrigante: aunque la mayoría de mujeres andinas tienen ciclos regulares y dolor menstrual relativamente bajo, una de cada cuatro sufre dolor severo que aumenta con la altitud.

Lo más sorprendente es que solo el 23% ha buscado ayuda médica, prefiriendo remedios tradicionales herbales. Dos tercios no usan anticonceptivos y casi 20% considera «normal» un sangrado que médicamente se clasifica como abundante, sugiriendo una brecha significativa entre la realidad médica y la percepción cultural de la salud menstrual en estas comunidades remotas.
Si quieres conocer en más detalle los resultados, puedes leer el artículo científico publicado en este enlace.
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